Señalética
Señalética en espacios comerciales: ordenar la información
La señalética resulta más útil cuando responde a preguntas concretas de quien recorre un espacio. Antes de diseñar piezas aisladas, conviene pensar en el recorrido, los puntos de decisión y la información que necesita cada persona.
Dibuja el recorrido antes que las piezas
Empieza por la entrada y sigue los trayectos más comunes. Identifica dónde alguien necesita orientarse, reconocer una zona o confirmar que ha llegado al lugar correcto. Esa secuencia ayuda a decidir qué mensajes son necesarios y dónde pueden aportar valor.
Una función clara para cada mensaje
No todas las piezas deben decirlo todo. Unas ayudan a encontrar una dirección; otras identifican un área o comunican información en un punto concreto. Cuando varios mensajes compiten en el mismo lugar, la lectura se vuelve más difícil.
- Dirección: hacia dónde continuar en un punto de decisión.
- Identificación: qué zona o espacio se ha encontrado.
- Información: qué necesita saber la persona en ese lugar.
Coherencia con la marca y el espacio
Los nombres, el tono y el lenguaje visual deben mantenerse consistentes entre piezas. Fotografías y planos del espacio, junto con una lista de mensajes, permiten revisar el conjunto antes de producirlo e instalarlo. Las dimensiones, materiales y soluciones concretas se valoran según el lugar real.
